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Gaspar de la Huerta
                                     

ⓘ Gaspar de la Huerta

Aunque nacido en Campillo de Altobuey, Cuenca, donde lo bautizaron el 9 de septiembre de 1645, con apenas seis años fue llevado a Valencia, según la biografía que le dedicó Antonio Palomino, quien le conoció personalmente por haber coincidido pintando en la basílica de la Virgen de los Desamparados, donde Palomino se encargó de la pintura de los frescos de la bóveda y Huerta del telón bocaporte del altar mayor. ​ Hizo testamento el 17 de diciembre de 1714, dejando por única heredera a su hija María Rosa, y falleció al día siguiente siendo enterrado en el convento de San Francisco.

                                     

1. Obra

Palomino, que elogia su genio natural y su mucho estudio, con los que pudo suplir "la corta pericia de su maestra", afirma que en Valencia gozó del reconocimiento popular, por el "suficiente dibujo" y grato colorido, "de suerte, que apenas hay templo en aquella ciudad, y Reino de Valencia, donde no haya pintura suya". ​ Tras los dos primeros techos, puramente decorativos a base de motivos heráldicos y florales, pintados por el taller, el "Salón de la Glorificación" se cubre con un lienzo rectangular de gran tamaño aproximadamente 10 x 5 m en el que se representa la canonización de Francisco de Borja en una sucesión de escenas, con una representación del colegio cardenalicio asistido por la Iglesia en el primer nivel, la alegoría de las Virtudes teologales junto a medallones con las efigies de los papas de la familia Borja Calixto III y Alejandro VI y el toro heráldico, y el arcángel san Miguel presentando a san Francisco la Trinidad en presencia de la Virgen y otros santos. En la cuarta sala una Sagrada Familia con San Joaquín y Santa Ana y el Padre Eterno en lo alto. La quinta, Salón del Cielo y de la Tierra, muestra la apoteosis del santo elevado la presencia del Padre Eterno entre santos, patriarcas y coros angélicos dispuestos en composición circular, fingiendo una cúpula inexistente.