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ⓘ Villa Centenario (Resistencia, Chaco)

Villa Centenario es uno de los primeros barrios de la ciudad de Resistencia, Chaco. Antes de ser Provincia, ya existía este barrio con características que aún hoy lo hacen único. ​

Alrededor del área central de la ciudad, según el trazado original, se debían ubicar quintas. Menciona Pompert de Valenzuela que así fue en el caso de Villa Centenario y Villa Palermo," en varios casos los propietarios de los terrenos que le fueron asignados. encararon la ejecución de un loteo y la venta de unidades, funcionando a modo de inmobiliarias.” ​.

                                     

1. El loteo y las primeras ventas de terrenos

Las tierras, en su mayoría pertenecientes por aquel entonces a Attwell y Oxholm, comenzaron a lotearse, dando lugar a que las subdivisiones fueran adquiridas por familias. Muchas de estas familias llegaron desde el interior provincial, o bien desde otras provincias, a trabajar y buscar oportunidades en el Chaco y la Resistencia Industrial.

En su mayoría, los primeros pobladores compraron su terreno en cuotas. El pago bajo esta modalidad se registraba" en una libretita” en la que se sellaban las cancelaciones.

Esta modalidad de compra y pago de los terrenos era usual en la época y posibilitaba a una familia trabajadora hacerse de un terreno.

Según cuentan los vecinos, de la av. Castelli hacia la calle Dodero fue el primer sector en poblarse. Allí se asentaron y compraron sus tierras las primeras familias que llegaron al barrio.

En cambio, de la calle Dodero hacia Edison, el paisaje es recordado como monte, urbanizándose muy lentamente desde los años 60, según la narración de sus pobladores.

Por aquel entonces, el Riacho Arazá, presente de manera contundente en la historia de la ciudad, ofició de límite simbólico entre lo urbano y lo rural." Del otro lado del Arazá, era el campo”, recuerdan reiteradas veces los vecinos. El riacho era un límite natural la expansión urbana. Desaparecido este límite, la urbanización creció al sur.

                                     

2. Las canillas públicas

Hasta mediados de la década del sesenta, el agua llegaba al barrio a través del sistema de canillas públicas.

Una de las primeras canillas se encontraba ubicada en Castelli y San Martín, en el recordado Almacén Mariasch.

Además, se recuerdan otras canillas, como las que se encontraban ubicadas en Calle Colón y Toledo, Colón y Hardy, Av. Las Heras y Mármol, José María Paz y Castelli, y en Sáenz Peña y Toledo, entre otras más, que además de proveer agua a los vecinos, oficiaban de punto de encuentro y referencia.

La primera calle con agua potable domiciliaria, allá por la década de los 60, fue la Colón. De esta manera, tener agua en cada casa significó un gran logro para aquella época.

Hacia 1966, el Diario El Territorio estimaba que el 60% del barrio accedía a este servicio:" La cañería llega hasta Edison por Calle Colón. Inclusive la Avenida Edison tiene agua a todo lo largo del barrio”. ​

                                     

3. Las veredas y las primeras mejoras en las calles

Las progresivas mejoras del barrio llegaron también con mucho esfuerzo y compromiso vecinal. Una de las obras gestionadas, ejecutadas y financiadas por los vecinos que tuvo un impacto significativo fue la" Veredita” de la calle Colón, una de las primeras veredas del barrio. Se la menciona como producto de la organización vecinal. Se recuerdan rifas, bailes y colectas entre los vecinos, con el fin de juntar el dinero necesario para su ejecución.

En otros tiempos, los días de lluvia y los pequeños desbordes del Riacho Arazá, producían el anegamiento de calles y veredas por varios días.

En aquel contexto, contar con una vereda permitía la salida del barrio: ir a trabajar, la escuela y acceder al centro de la ciudad. Se presentaba como una verdadera vía de conexión del área sur con el centro de la ciudad.

En otro sector del barrio, los vecinos utilizaban la vereda de la av. Las Heras que llegaba hasta la cárcel.

La Av. San Martín fue una de las primeras calles del barrio en asfaltarse. Antes de llegar el pavimento, la tierra y las grandes cunetas son rememoradas por los vecinos.

La pavimentación de la Av. San Martín se extendió por un largo período, los vecinos lo rememoran como una operación manual, casi artesanal. Un trabajo que llevó años y abarcó la pavimentación de Av. San Martín desde Castelli a Edison. De tal manera, la Av. Alberdi y la Av. San Martín fueron las primeras calles que contaron con asfalto. Por su parte, la Avenida Castelli, en aquel entonces, contaba con solo un carril central.

En 2017 se concluyó la pavimentación en todas las calles del barrio. De esta manera, se ejecutaron dichos trabajos en las calles Dodero entre San Martín y Arbo y Blanco; Toledo entre José María Paz y Roque Sáenz Peña; Seitor entre Roque Sáenz Peña y San Martín; Seitor entre Arbo y Blanco y Las Heras; Hardy entre Roque Sáenz Peña y Las Heras; Colón entre Toledo y Edison y San Lorenzo entre Seitor y Edison.



                                     

4. Vida social

En otros tiempos, los niños y jóvenes se concentraban en torno a algunos de los tantos potreros, baldíos y espacios que el barrio por aquel entonces tenía. Abundaban también los equipos de fútbol: el Botafogo, Pincha, Nacional, Centauro, etc.

Las numerosas canchitas, los terrenos de las fábricas abandonadas, los predios de la administración de terrenos Attwell y Oxholm, han sido espacios de múltiples aventuras y" travesuras”.

Los vecinos cuentan experiencias similares, donde la camaradería, la solidaridad y la familiaridad en las relaciones vecinales eran cotidianas.

Las organizaciones e instituciones, los clubes, las iglesias, las comisiones vecinales, las escuelas y asociaciones cooperadoras también mantenían muy activa la comunidad.

                                     

5. Vida comercial y económica

La vida comercial y económica del populoso barrio en las décadas del 50 y 60, estaba caracterizada por distintos comercios y locales, algunos de los cuales perdurarán varios años, marcando parte de los recuerdos de los habitantes del barrio. Otros serán rememorados no sólo a escala barrial, sino que sus recuerdos se expanden al resto de la Ciudad.

Sobre los comercios y proveedurías, los vecinos recuerdan la Panadería Centenario, la Panadería El Obrero San Lorenzo al 1550,Nóbile San Martín y Edison, el almacén de ramos generales" Mariasch”, el de los hermanos Ledesma en San Martín al 1300, la Carnicería de Don Tome y de Don Rodolfo, la despensa del Ruso,también conocida como casa Garbel, ubicada en José María Paz y Castelli,el Almacén de Abraham Mariach, en Colon 946, entre otros.

la vez, distintos establecimientos fabriles tiñeron al barrio de una identidad obrera. Los silbatazos, que marcaban los cambios de turnos y el ritmo de un barrio, se escuchaban en las épocas del apogeo Industrial.

Algunas de estas fábricas e industrias en el barrio y otras próximas a él, que constituyeron parte la historia y el sustento de los habitantes del barrio fueron:

  • La Grasería, fábrica de aceite ubicada de San Martín al 1300.
  • Fábrica de aceite Comero, ubicada en Av. las Heras del 700 al 800, donde hoy se encuentra la UNNE. Su dueño era Don Sixto Laconich, fundador del Club Regional. Sus primeros socios fueron los obreros de la fábrica ​
  • En av. Alberdi y Leandro N. Alem existía una fábrica presumiblemente de capitales ingleses. Ya en la década del 50 la fábrica estaba cerrada.
  • Próxima al barrio, la fábrica de aceite Varela y Cia. Sobre Av. las Heras. Su dueño era don Manuel Varela. Ocupaba dos manzanas entre la Av. Las Heras, Franklin, Arbo y blanco y la vía del ferrocarril. Fabricaba el aceite de algodón San Fernando. Si bien no pertenecía al barrio, su cercanía física hacía que muchos de sus trabajadores habitaran en Centenario.
  • Fidelería Colombo, se instala en Resistencia en 1922, proveniente de la vecina provincia de Santa Fe. Se ubicó en la calle Ameghino esquina Sáenz Peña próximo al barrio, hasta la década del 70 donde se radicó en la ciudad de Fontana.
  • La Curtiembre de Orcola. Ubicada en San Martín y Castelli, allí se procesaban y comercializaban cueros.
                                     

6. La década del 70- Terrorismo de Estado

El barrio había tenido desde su origen un marcado perfil obrero. Como se mencionó anteriormente, en aquellos años varios de los vecinos trabajaban en alguna de las distintas fábricas próximas al barrio. El ámbito Fabril, según Hugo Barúa, vecino del barrio, en aquellos años implicaba, en la mayoría de los casos, la organización sindical y política.

Al respecto, señala:

Villa Centenario fue un reducto socialista allá por los años 30. Cuando llega el peronismo con las conquistas laborales, sindicales, obreras, sociales se vuelcan al peronismo: grupos peronistas muy fuertes con los hijos de esos trabajadores llegando la universidad, terminando el colegio secundario … En el Barrio había por lo menos 4 unidades básicas del peronismo y varias del PRT”.

La persecución, el secuestro, el encarcelamiento y la desaparición de militantes sociales y políticos no fue ajena al barrio. Violentos allanamientos, redadas y operativos militares infundieron miedo. Hoy, incluso, cuesta hablar abiertamente de lo sucedido en aquellos años.

En aquellos tiempos, el Padre Brisaboa, párroco de la San Antonio y Capellán de la U7, visitaba a los presos políticos, informándole la familia del detenido su paradero. La Asociación de ex detenidos políticos durante la dictadura militar del Chaco, lleva su nombre.

El padre Brisaboa visitaba a los presos, a los detenidos, tenía amenazas …, el visitaba la unidad 7, la alcaidía de Resistencia. Yo en un tiempo estaba como desaparecido prácticamente, mi familia pensaba que yo estaba en la alcaidía, pero no tenían la certeza. El padre Brisaboa le avisó a mi mamá que yo estaba ahí.”

Finalmente, Hugo narra una anécdota dolorosa que retrata aquella época:

Mira lo que son las paradojas: yo ese año tenía un profesor de Historia y a diferencia de los años anteriores. me hacía pensar, leer, buscar. Siempre digo que ese profesor me ayudó muchísimo, me abrió la cabeza, yo tenía 12 años. Después a los 21, cuando caigo detenido, él era uno de los que me torturaba… él era nacionalista, pero no era nacionalista revolucionario, era nacionalista con" z”, NaZi-onalista. Cuando yo lo identifico, estaba sin venda. le digo" profe, profe ¿por qué me tortura?”" ¿vos me conoces?” sí, le dije, yo fui alumno suyo ¿se acuerda del colegio? No, me dijo, estás confundido”.



                                     

7.1. Celebraciones y fiestas populares Carnavales

Los carnavales en la ciudad de Resistencia constituían una gran celebración popular. La ciudad participaba masivamente. Cada comparsa reunía a gente de distintos barrios, o bien de gustos e intereses musicales variados.

A partir de la década del sesenta," los corsos capitalinos se transformaron en desfiles de comparsas, espectáculos de vestimenta, sonido, destreza para desplazarse, con un público espectador que no participaba activamente, lo hacían en menor medida” ​

Algunas de las comparsas más importantes eran Acuarela Musical, Maracangala, el Camaleón de Barranqueras, PucaPorá, etc.

Las Comparsas Infantiles involucraron de manera especial a las familias de los niños que participaban de ellas.

El Barrio tenía su propia comparsa infantil, creada por iniciativa de Gladys Centurión de Alegre y José Muladino, ambos vecinos del barrio." Los Tropicalitos” fue una comparsa pequeña, que sin embargo, contuvo en torno a las celebraciones del carnaval y sus preparativos, a muchísimos niños y niñas del barrio.

Destacan los vecinos que existía gran esfuerzo por la coordinación coreográfica de cada comparsa, la decoración de las carrozas y los trajes que portaban sus miembros que se destacaban en los desfiles.

Cada comparsa tenía un cierto perfil, dado por los estilos musicales, por la pertenencia a un barrio, a un club, o bien a un sector. Así, por ejemplo, en Acuarela participaban mayoritariamente los socios del club de Regatas Resistencia, PucaPorác onvocaban sobre todo la gente de Villa Alvear, y Maracangala la de Barranqueras.

Las murgas" de indios”, por su parte, parecen haber tenido características más lúdicas y menos coreográficas.

                                     

7.2. Celebraciones y fiestas populares Santos

La religiosidad popular constituye un espacio de socialización, encuentro y celebración que, independientemente de los rituales institucionalizados por las Iglesias, estas creencias y prácticas religiosas, son apropiadas y resignificadas por la gente.

En el barrio la realización de distintas" fiestas de los Santos”, fueron organizadas por vecinos devotos. Las novenas y los rezos, concluían con la fiestaen conmemoración del santo, donde la comida y la bebida no faltaban. En algunas ocasiones, según el gusto de los organizadores, las celebraciones incluían baile.

En el barrio las celebraciones más significativas fueron:

                                     

7.3. Celebraciones y fiestas populares Santa Librada

Su fecha de celebración es el 20 de julio.

En el barrio, los Gómez realizaban grandes fiestas en su honor.

                                     

7.4. Celebraciones y fiestas populares San la Muerte

Su fiesta suele celebrarse los 15 de agosto.

Distintos devotos organizaron su fiesta en el barrio.

En principio lo organizaba Cecilia Medina, quien emigró de Paraguay, trayendo consigo esta devoción. Luego fue Carlos Medina, hijo de Cecilia, quien continuaría con la tradición. La primera ubicación de la casa/santuario estaba en la Calle Piedad 437 Calle Toledo en la actualidad.

Otro devoto y rezador mencionados por los vecinos, es Don Santa Cruz quien colaboraba con las celebraciones.

Su hija conserva las reliquias del primer santuario de San la Muerte en el Barrio, el de Doña Cecilia, que se quemó en un incendio.

                                     

7.5. Celebraciones y fiestas populares Santuario calle Colón

Sobre Colón 1260 existe un santuario dedicado a distintas devociones populares, entre ellas San La Muerte, Gauchito Gil, San Cayetano y Jesús Misericordioso.Se destaca por su colorido y estética particular, con una elaborada fachada abarrotada de detalles y mosaicos espejados, lentejuelas y apliques brillantes, imágenes religiosas expuestas en las ventanas y amplios detalles ornamentales en los canteros, enmarcados por guirnaldas de coloridos banderines. Cada detalle, dispuesto con gran dedicación y esmero, hace que no pase desapercibida la presencia de esta casa.

                                     

7.6. Celebraciones y fiestas populares Virgen de Itatí

Hay distintas fechas donde se celebra la Virgen de Itatí: 16 de julio coronación, 8 de diciembre y/o 9 de julio.

Doña Dominga hacía la fiesta de la Virgen en el Barrio, en donde se encuentra ubicado el Santuario de la Calle Colón.

                                     

7.7. Celebraciones y fiestas populares Bailes

Desde los años 40 hasta entrados los 70 fue el auge de las pistas de baile. En los distintos bailes, la comunidad hallaba espacio para el esparcimiento y el encuentro. Por lo general, eran espacios donde orquestas y agrupaciones musicales tocaban. Durante una época existía una ley que obligaba que al menos una agrupación musical tradicional tocara por noche en estos eventos. De esta manera, el público mayor, quizás más a gusto con estas, acompañaba y tenía un momento de esparcimiento dentro del evento, mientras los más jóvenes esperaban las orquestas de moda. Fueron muchas y diversas las pistas y espacios que en la ciudad permitían la recreación bailable. Se destacan: el anfiteatro Todaro, frente la Laguna Argüello, el Club Social, el Club de Regatas, las fiestas en el predio de la Sociedad Rural, el Prado Asturiano, la Sociedad Española y, en Villa Centenario: el Splendid, el Club Villa Centenario, el Club Juventud, y cercano al barrio, en Alberdi y Marconi, el Club El Dorado El Splendid se encontraba ubicado en Av. San Martin al 900. Pista de baile y cancha de básquet, en él pasaron varios artistas de gran renombre nacional. Los vecinos recuerdan la noche en que Julio Sosa se hizo presente. Venga, baile y diviértase en las grandes instalaciones de la pista Splendid”, era un anuncio radial en sus épocas de oro. De vez en cuando un locutor local, Pascual Pérez Chuchito, rememora ese anuncio en su programa radial.

Ocupaba un cuarto de manzana. Tenía un cine-terraza, una cancha de básquet y una arbolada de paraísos sombrillas; debajo de estos árboles había dispuestas varias mesas y asientos de cemento.



                                     

7.8. Celebraciones y fiestas populares Los grupos de teatro

El teatro tenía una aceptación y difusión muy vasta. Como en el caso de otros barrios alrededor de sus instituciones sociales y religiosas se formaron grupos que exploraron distintos lenguajes artísticos. Hugo recuerda:

El San Antonio tenía un grupo de teatro muy bueno con actores que nunca estudiaron teatro. Ahora es más fácil porque hay escuelas y talleres en todos lados, antes no había donde, los actores se formaban en estos grupos. El grupo del San Antonio se llamaba TIR Teatro Independiente de Resistencia y lo dirigió Ramón Encina, vecino de Villa Centenario.Los otros actores eran los del grupo juvenil de la Capilla.

Yo habré tenido 12 o 13 años cuando comenzó esa actividad, ellos eran jóvenes" grandes” tenían 17, 18 años. La estrella era Cacho Rufino, un tipo que es empleado público, y después todos los chicos que participaban ¡muy, pero muy buenos! y no tenían escuela de teatro, nada, lo hacían porque tenían esa vocación de armar, hacer algo de entretener la gente y de participar, de hacer algo, conocer jóvenes. Hacían teatro pasatista y de moralejas”.

                                     

7.9. Celebraciones y fiestas populares La Ronda

Fue un espacio desde donde se organizaron múltiples actividades y de la cual fueron parte distintos artistas desde el año 2000. Fue una organización informal surgida de las" juntadas de amigos” en la casa de Coqui Ortiz, desde donde se pergeñaron las primeras actividades.

Mi casa era como un centro espontáneo de amigos, de los cuales no solamente había músicos sino también, por un lado, artistas de otras ramas y también otros oficios” relata el mismo Coqui.

Una de esas primeras actividades fue la capacitación y el encuentro de distintos musiqueros con Carlos" el Negro” Aguirre, músico entrerriano que capacitó y propició distintos aprendizajes para el grupo.

La calle Frondizi entre Boggio y José Mármol muestra como testimonio de la actividad de la Ronda, múltiples murales y esculturas de gran valor artístico. Coqui cuenta cómo fue surgiendo la iniciativa:

El artista plástico Juan José Stegmayer también formó parte del grupo que nosotros lo llamamos" La ronda”. Una noche fui a cambiar una puerta y le dije a Juanjo:" vamos hacer un mural en estas paredes de un metro por un metro”. Y él miró la pared y dijo:" hacemos algo así acá, allá esto otro” … terminó siendo re grande, toda la pared ocupa. La técnica de esgrafiado es una capa de cemento coloreada sobre otra, después semi seco se dibuja, se trabaja con espátula, hay que ir rascando sobre el cemento fresco. Esto llevaba por lo menos 24 horas, no se podía secar del todo. Una vez que empezaste, no se puede parar y seguir después. Él y sus alumnos se iban a pasar la noche laburando: había que acompañar. Para que la gente vaya, programamos títeres para los chicos, música y después la noche actividades. … se cortó la calle, se armó como un festival.

Ese fue el primero, el de mi casa. Después nació solo, venían otros artistas, algunos de Buenos Aires … y así, de a poquito, se fueron haciendo varios en la casa de vecinos.”

Múltiples referentes artísticos y culturales pasaron por las actividades y" juntadas” que tuvieron sede en la casa de Coqui: Jorge Fandermole, Carlos Aguirre, Liliana Herrero, Horacio González, Jorge Bulacio, Cayetano Rodríguez, Ricardo Panizza, Patricio Hermosilla, Juan Quintero, Luna Monti, entre otros.

                                     

8.1. Las instituciones Club Villa Centenario

De este espacio hoy queda poco, solo algunos recuerdos de los vecinos. Estaba ubicado en Seitor y Roque Sáenz Peña. Era un club chico, solo tenía una cancha de básquet que se usaba, además de la práctica deportiva, para la realización de distintos eventos artísticos y sociales. Los colores de la institución eran el verde y el amarillo.

Los festivales que allí se organizaban eran de carácter más chamamecero. Fueron recordados por los vecinos los festejos que se organizaban en torno a las fechas patrias, carnavales, fiestas de primavera o bien para los aniversarios del club.

Todo el día había festejos, la noche baile. solían poner el palo enjabonado y en la punta ponían plata: quien pudiera subir hasta arriba se la quedaba”.

En el club se practicaba básquet, fútbol. Era en la otra cuadra, no estaban las construcciones que hoy están. Todo el día había fútbol, era lindo, sin peleas, nada. Se le entregaban los trofeos cuando terminaba todo, éramos como hermanos convivíamos muy bien. Los domingos se hacían asados, en la matiné íbamos todos”, recuerda Sofía.

Cuando me di cuenta, no existía más nada”, comenta uno de los vecinos sobre el fin del club. Existieron varios intentos y organizaciones de vecinos que buscaron devolverle al barrio su club homónimo, sin obtener resultados.

                                     

8.2. Las instituciones Club Juventud

El 18 de mayo de 1937 nació el club Juventud de Villa Centenario en una casa de la avenida San Martín. Su primer presidente fue Anastasio Hermosi. Luego se trasladó

a su actual sede en av. San Martín 1045, terreno donado por Attwell ​

El 3 de diciembre de 1967, por decreto N° 363 se crea la Parroquia San Antonio designándose al Pbro. José Velo Nieto como su primer párroco, que se desempeña hasta 1970 cuando asume como el padre Elvio R. Brisaboa hasta 1991.

En 1973, con la ayuda de la Fundación Adveniat de Alemania se inicia la construcción del Templo y el 13 junio de 1980 se bendice e inaugura el mismo. En el transcurso de los años 80 se realizan ampliaciones de la capilla original construyendo un tinglado en el patio, nuevos salones para la catequesis y la sala para la biblioteca pública Gral. San Martín.

En 1986 se suman la comunidad, las hermanas de la congregación de Santa Teresa de Jesús, instalando su casa y la residencia para mujeres universitarias. Las Hermanas Laura Cheloni, María Jesús Almazán y Ana Cifrian se integran a las labores pastorales de la parroquia.

En 1992 en el marco de las celebraciones de las bodas de plata, se realizan mejoras en las instalaciones: se coloca la cruz, se adquiere un sagrario y la imagen de Ntra. Sra. Del Rosario de San Nicolás, se coloca cielorraso, ventiladores de techo, sonido, iluminación, sistema de desagüe, arreglo de jardines, entre otras obras. En 1999 se inaugura la Biblioteca Parroquial.

Son recordados los grupos juveniles de teatro, donde distintos hombres y mujeres del barrio encontraron un espacio de participación y expresión artística por muchos años.

Algunos sacerdotes que los vecinos rememoran fueron los Padres Brisaboa, Cuberti, Gerula, Julio Cote, Tomás Bradley, Ariel Romero Franco, Acosta, Domingo Casón, Ricardo Rojas, Marcelo Larotonda, Mario Moreira, entre otros.